10/3/13

Serie ciudad (es)


ciudad (nube)
El poeta Vives residió aquí durante algún tiempo.
Las autoridades, en excepcional estado de sensibilidad, le encargaron la revitalización de los espacios ciudadanos.
Desde entonces, las nubes invadieron nuestros ojos.
Para ver mejor, con nítida y certera claridad, sin duda.


Eduvigis Hernández



ciudad (arena)

Igual que Amarna desmantelada yace en el desierto la urbe ejemplar, la que jamás fue construida.
Viviendas aún descubiertas, a merced del polvo que socava la firmeza de la piedra.
Laberinto de soledad.
Recebo hiriente que exhala la guerra impulsada por la fe de las armas, la que establece las fronteras de espinas, trazadas por la herejía del que nace, habita y muere al otro lado.


ciudad (palabra)

Situada tal vez en el confín del mundo o quizá en el inicio del envés de la esfera.
Donde todo comienza y nada carece de infinitud.
Desde el incipiente balbuceo hasta la oración última ininteligible rebotan y se expanden a través de sus muros.
Los incontables vocablos no acaban de emitirse, las múltiples voces no cesan de modular sonidos, sentidos.
Es factible expresar lo inexpresable en tanto se exploran los rincones habitados por el lenguaje, sea este oral o escrito.
El texto construye el contexto y no hay forma de quedarse sin argumentos.
Una trama de pasajes-paisajes rodea el discurso urbano.
El viento es incapaz de arrastrar ninguna frase, nadie se queda sin saber qué decir ni pronuncia la sentencia postrera.
En honores y empeños se afanan todos y casi todo está ya concordado.
Siempre surgen enunciados que emitir y se desconocen en absoluto las locuciones vacías.
De continuo hay algo que declarar y ninguna lengua se considera muerta.
Ser de palabra es la única manera razonable de habitar en esta metrópoli.
Así ocurre en el sentido literal del término.


ciudad (ausencia)
La ciudad que es y no es.
Esta y aquella.
Conocida y desconocida, familiar y extraña, siempre desconcertante.
Llegas y parece que no te fuiste.
Al mismo tiempo ves las cosas con ojos lejanos…
Algunos lugares se han movido un tanto, otros han sufrido un notable desplazamiento.
Crecen y disminuyen, o simplemente, no están donde debieran.
Todo es nuevo y no lo es.
Es a un tiempo la sensación del viajero que arriba por primera vez y la de quien retorna a un punto de partida bien conocido.
El sortilegio de la ausencia que pretende redimirse, no logra inhabilitar el mecanismo que activa el transcurso de los años y la distancia que se estimó insalvable.
Así surge y se expande la ciudad que sólo existe cuando  ¾ y a medida que ¾ te alejas de ella.





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